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sábado, 27 de marzo de 2010

Sobre la identidad latinoamericana en la literatura -Conferencia en el Ateneo de Lima (Manuel González Prada)

"... Las lenguas americanas nos proveen de neologismos que usamos con derecho, por no tener equivalentes en castellano, por expresar ideas exclusivamente nuestras, por nombrar cosas íntimamente relacionadas con nuestra vida. Hasta en la pronunciación ¡Cuánto hemos cambiado! Tendemos a eludir la n en la partícula trans, y a cambiar por s la x de la preposición latina ex, antes de consonante, en principio de vocablo. Señores, el que habla en este momento ¿Qué sería en una academia de Madrid? Casi un bárbaro, que pronuncia la Ll como la y, confunde la b con la v y no distingue la s de la z ni de la c en sus sonidos suaves.
Cien causas actúan sobre nosotros para diferenciarnos de nuestros padres: sigamos el empuje, marchemos hacia donde el siglo nos impele."
"¡Qué nuestros pensadores, en lugar de afeminarse o enervarse con la prosa cortesana y enfermiza, usen la prosa leal y sana, prefiriendo al crepúsculo de las sectas, el día sin nubes de la razón, viendo más allá del círculo estrecho de familia y patria el horizonte de humanidad!"
"La inteligencia no tiene por qué abdicar ante la fuerza; por el contrario, la voz del hombre razonable y culto debe ser un correctivo a la obra perniciosa de cerebros rudimentarios.
La patria, que nos da el agua de sus ríos y los frutos de sus campos, tiene derecho a saber el empleo de nuestros brazos y la consagración de nuestra inteligencia."

viernes, 26 de marzo de 2010

Sobre la calidad de la prosa -Conferencia en el Ateneo de Lima (Manuel González Prada)

"En el orden físico, lo muy pequeño escapa de los cataclismos merced a su organización tenaz y relativamente perfecta, y en literatura, lo muy corto y muy bueno vive mucho, Donde perecen la historia y el poema, se salvan el cuento y la oda. Las producciones diminutas exigen un pensamiento original y un estilo en armonía con el asunto: la forma da el mérito: no olvidemos que solo por la forma, el carbón se llama unas veces carbón y otras veces diamante."
"La improvisación pertenece a tribuna y diario. A oradores y periodistas se le tolera el atropellamiento de ideas, la escabrosidad en estilo y hasta la indisciplina gramatical. Verdad que en lo improvisado se cristaliza muchas veces lo mejor y más original de nuestro ingenio, algo como la secreción espontánea de la goma en el árbol; pero, acostrumbrándonos al trabajo incorrecto y precipitado, nos volvemos incapaces de componer obras destinadas a vivir. Lo que poco cuesta, poco dura. Los libros que admiran y deleitan a la humanidad fueron pensados y escritos en largas horas de soledad y recogimiento, costaron a sus autores el hierro de la sangre y el fósforo del cerebro."
"No imaginéis, señores, que se desea preconizar la prosa anémica, desmayada y heteróclita, que toma lo ficticio por natural, el énfasis por magnificencia, la obesidad por robustez; la prosa de inversiones violentas, de exhumaciones arcaicas y de purismos seniles; la prosa de relativos entre relativos, de accidentes que modifican accidentes y de periodos inconmensurables y sin unidad: la prosa inventada por académicos españoles que tienden a resucitar la volapuk de la época terciaria; la prosa imitada por "correspondientes" americanos que en Venezuela y Colombia están modificando valerosa y progresiva lengua castellana."
"Quien escribe hoy y desea vivir mañana debe pertenecer al día, a la hora, al momento en que maneja la pluma. Si un autor sale de su tiempo, ha de ser para adivinar las cosas futuras, no para desenterrar ideas y palabras muertas."
"El escritor ha de hablar como todos hablamos, no como un Apolo que pronuncia oráculos anfibológicos ni como una esfinge que propone enigmas indescifrables."

martes, 16 de marzo de 2010

Sobre la imitación -Conferencia en el Ateneo de Lima (Manuel González Prada)

Aquí comienzan los apuntes en referencia a la lectura de Pájinas Libres, de Manuel González Prada. Libro a modo de antología que reúne algunos discursos y conferencias públicas. Si se preguntan por qué el uso de la "J" en la palabra pájinas es por el intento de transmitir la rebeldía y renuencia del autor hacia ciertas reglas en el idioma, inclusive dentro del libro el autor utiliza la "I" en lugar de usar la conjunción "Y", afianzando su rebelde pocisión.
A continuación, un fragmento del discurso de Manuel González Prada en el Ateneo de Lima a propósito de la imitación.
"...No solo hay el genio que inventa y el ingenio que rejuvenece y explota lo inventado; abunda la mediocridad que remeda o copia. ¡Cuánta mala epopeya originaron la Iliada y la Odisea! ¡Cuánta mala tragedia las obras de Sófocles y Eurípides! ¡Cuánta mala canción las odas de Píndaro y Horacio! ¡Cuánta mala égloga las pastorales de Teócrito y Virgilio! Todo lo bueno, todo lo grande, todo lo bello, fue maleado, empequeñecido y afeado por imitadores incipientes."
Y más adelante añade:
"Imitar equivale a moverse y fatigarse en el vagón de un ferrocarril: nos imaginamos realizar mucho y no hacemos más que seguir el impulso del motor"
Luego hace una severa crítica hacia la literatura nacional acuñándola de imitadora:
"En literatura, como en todo, el Perú vivió siempre de la imitación. Ayer imitamos a Quintana, Espronceda, Zorrilla, Campoamor, Trueba, y hoy continuamos la serie de imitaciones con Heine y Bécquer en el verso, con Catalina y Selgas en la prosa. Como Bécquer escribió composiciones poéticas de cortísimo aliento, y Selgas artículos no muy largos en frases diminutas y algo bíblicas, va cundiendo en el Perú el gusto por las rimas de dos cuartetas asonantadas y la afición al articulillo erizado de antítesis, concetti y calembours, quiere decir, entramo en plena literatura frívola"
En mi humilde opinión la imitación es un pobre recurso de algunos autores, pero también debemos entender que no hay obra completamente original, los estilos y corrientes son inevitables, y acaso el nacimiento de una nuevo estilo responde a diversos factores que aún en las culturas más ricas es difícil de propiciar. Algunas responden al azar o a una serie de confluencias difíciles de entender y vaticinar.
A mi parecer más importantes son las ideas y las acusaciones que realizan los autores en sus distintas manifestaciones que la búsqueda de un estilo propio, original, nuevo y decoroso. Pero vale escuchar las opiniones de nuestro genial ensayista quien nos muestra con su singular rebeldía, la mirada acusiosa que acaso no todos podemos notar.